Únete
Date de alta para estar informado de las últimas novedades de Cristianisme i Justícia.
Secuestro, todos entienden lo que significa. Es apropiarse, hacer desaparecer a alguien o alguna cosa con un interés. El secuestro de la verdad, entonces, ¿qué significa? ¿Qué es lo que ha desaparecido? La verdad. Y esta desaparición da lugar a la ausencia de la verdad, a la posverdad. Si nos han robado la verdad, lo que queda es aquello que viene tras la verdad. Y eso, si lo pensamos, es extraño. En cierta medida, es una opción peor que la simple mentira.
A finales de 2022 se dio a conocer Chat GPT al gran público, un software entrenado para reproducir el lenguaje humano y con la capacidad de responder a cualquier pregunta que se le plantee. El hecho de que este software haya aprendido a ofrecer respuestas no prefijadas sumado a la cantidad de información que ha llegado a digerir han puesto la expresión inteligencia artificial (IA) en boca de todos. Tenemos una herramienta capaz de escribir desde un poema romántico inédito al estilo de Goethe hasta un trabajo académico en el que se comparen dos autores que nunca han sido estudiados juntos y de hacerlo mejor que el 99 % de los mortales. Las preguntas que esto nos suscita son muchas: ¿Es realmente inteligente la IA?, ¿dónde radica su novedad?, ¿qué consecuencias puede tener su popularización?, ¿ayudará a mejorar nuestro mundo?, ¿qué podemos esperar?
El título de este cuaderno junta dos palabras, democracia y cultura, que se apoyan mutuamente como caminantes extenuados en mitad del camino. El cansancio de la primera palabra se debe a que designa una realidad desfigurada, erosionada en sus cimientos por la globalización económica, el poder de las grandes empresas, la tecno-política y el populismo. La segunda, porque ha perdido fuelle crítico y utópico al pasar de ser un noble ideal y un antídoto contra el poder a ser su vasalla. A pesar de esto, el autor defiende que la belleza y el arte no pueden medirse en términos de utilidad o no utilidad, y que hay una conmoción ante lo bello que se puede vivir como anuncio de un mundo mejor.
¿Por qué hemos asumido que saltarse los límites impuestos por la naturaleza y las costumbres sociales es correcto, bueno y deseable? ¿Qué consecuencias para nuestras vidas está teniendo asumir acríticamente la mentalidad tecnológica? ¿Hay alguna manera de escapar de este laberinto? Estas son algunas de las preguntas que se plantea el autor de este cuaderno, escrito desde la filosofía e intentando ir a las raíces de una cuestión que no es solo técnica o científica, sino que afecta a aquello más central de la condición humana.
Toda búsqueda de espiritualidad es un hecho positivo, desde el punto de vista cristiano y humano, pero obliga a un esfuerzo de examen y autocrítica: hay unos elementos ineludibles de la teología cristiana que no pueden pasarse por alto, entre ellos la necesidad de constuir la espiritualidad desde los “últimos” de este mundo. Es a este debate el que quiere contribuir este cuaderno, fruto de la reflexión de todo un curso del seminario teológico de Cristianisme i Justícia.
Esta publicación, en palabras del autor, quiere contribuir a elaborar el nuevo paradigma de la vulnerabilidad, un paradigma crítico con los relatos que han configurado la cosmovisión occidental de la autosuficiencia y el olvido del cuerpo. Partiendo de un momento deconstructivo previo el cuaderno propone crear retóricas «somatopolíticas» que, desde la semántica universal de la vulnerabilidad, pongan en el centro de la praxis social, la exigencia ética de la responsabilidad y la reivindicación política del cuidado.
Como dice el autor, el punto de partida para el estudio de la postmodernidad es un autor postmoderno: Joaquín Sabina. Sus canciones serán material para una reflexión que quiere ser teológica. A esto cabe responder, en primer lugar, que la postmodernidad, precisamente porque renuncia a saberes y respuestas últimas, tampoco es demasiado pretenciosa en sus formulaciones. Su estilo esloganístico resulta muy apto para vehicular conclusiones. Según expresión del autor: “En un trabajo como éste no es bueno exponer de manera genérica todos los pasos de un proceso de análisis. Voy a intentar, pues, una exposición ya sistematizada porque es mucho más clara y pedagógica. He de remitirme al libro de G. Vattimo y he de dar por conocidos los recientes análisis de Rovira Belloso sobre Milan Kundera y Umberto Eco”. El lector disfrutará siguiendo los textos y viendo como son un reflejo de la postmodernidad.
Entre los retos que tiene pendientes el Tercer Milenio, quizá el más sangrante es el abandono de aquel ideal de la igualdad, proclamado por la modernidad y por la revolución francesa. Este Cuaderno pretende explicar por qué se ha producido esa traición a la igualdad (el autor hubiese querido añadir una segunda parte más sociopolítica, que las dimensiones del Cuaderno hacían imposible). Digamos sólo que la igualdad se ha abandonado porque no se tenía un sentido para luchar por ella. El autor lo muestra con un análisis del pensamiento filosófico de la modernidad. Aunque creemos que el Cuaderno es llamativamente diáfano y claro, esto no impide que pueda resultar un poco más duro para aquellos que no están familiarizados con el lenguaje filosófico y, en nuestro mundo tan especializado, nadie tiene por qué estar familiarizado con todos los lenguajes. Bastaría con decirle al lector que no se preocupe si le parece que no entiende algo. Que quizá el capítulo primero le resulte más difícil, pero que, si sigue leyendo, se irá familiarizando con el lenguaje del autor y, al final, tendrá probablemente una suficiente intuición de sus tesis.
Una crítica constructiva y reflexionada sobre la modernidad será lo que los lectores se van a encontrar de la mano del autor y de varios padres de la ilustración invitados a escena, gracias a Rousseau y Montesquieu y otras fuentes, este cuaderno analiza la Ilustración o la Modernidad –el autor los considera sinónimos– e intenta cuestionar la vinculación mecánica entre razón y libertad por un lado, y progreso por el otro.
La intención de este cuaderno es reflexionar sobre hasta qué punto los valores fundamentales de la condición humana siguen transmitiéndose a través de nuevas mitologías, aunque varíen los argumentos y los nombres de los personajes. Y como el cine se ha convertido en el difusor más importante de mitologías que transmiten los códigos de comportamiento de nuestra cultura, nos centraremos en este medio. Más particularmente analizaremos cuatro grandes superproducciones: El Señor de los Anillos, Harry Potter, La Guerra de las Galaxias y Matrix. No las hemos elegido por su calidad cinematográfica -que aunque espectacular, podría ser discutible-, sino porque han sabido llegar al gran público y están configurando el imaginario de las nuevas generaciones.