Justicia prometida

Miradas #4 Justicia prometida

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Editorial

Creo que, después de muchos años, nos hemos ido acostumbrando a escuchar en conferencias a personas profundas, eruditas, con «cabezas bien amuebladas», como solemos decir. Descubrimos en ellas una argumentación sólida, bien construida. Sin embargo, también reconocemos que hay personajes que nos desbordan y deslumbran, precisamente por una sorprendente coherencia entre su figura —lo que aparece ante nosotros y nosotras—, su mensaje, su discurso y la fuerza de quien se entrega y se compromete con lo que dice.

Escuchar a Remedios Zafra tuvo, creo, ese impacto singular: el descubrimiento de alguien cuya voz y mensaje fueron capaces de cautivarnos, porque ella misma estaba plenamente implicada en lo que transmitía. Zafra tiene una apariencia frágil, pero su mensaje es directo, claro, convincente, provocador y apasionado.

A veces, el mundo de las ideas nos regala estas sorpresas: quien se expresa no es solo una mente sino una persona y, con ello, nos transmite pasión y convicción. El «malestar bueno» del que habló Remedios Zafra es una expresión de sí misma. Zafra no cierra su pensamiento; lo deja abierto a través del arte, el relato y la escucha. Volver a leerla, en la entrevista que le hacemos, es reencantarse con un pensamiento sincero, tan necesario en nuestro tiempo.

Un año después de aquel encuentro con Remedios Zafra, el mundo es más complejo y peligroso. El malestar hoy tiene nombre propio: miles de muertos en Gaza, conflictos inacabados en Europa y África, el crecimiento de movimientos de ultraderecha en una Europa que sigue mirándose con sentimiento de superioridad. El «malestar bueno» es hoy como la perla preciosa del Evangelio. La indignación ya no provoca; la queja y el lamento siguen siendo desmotivadores. Necesitamos ser maestros y maestras del discernimiento, tanto a nivel social como personal, para descubrir ese malestar que no paraliza sino que se convierte en convicción profunda y nos orienta hacia el bien común.

Algunos nombres, como Lucha Castro, Helena Maleno o Layla Martínez, son ejemplos preciosos de estas búsquedas sinceras y comprometidas, que hallan en los márgenes y en la exclusión social la energía necesaria para promover procesos de cambio.

Este año, en Cristianisme i Justícia hemos llorado la muerte del jesuita José Ignacio González Faus. Fue fundador del centro, inspirador de nuestros mejores momentos, teólogo brillante y escritor prolífico hasta el final. Son tan reconocidos sus textos de cristología o antropología teológica como su género epistolar, que tanto cultivó: cartas a políticos, escritores, pensadores, deportistas... Siempre encontraba algún motivo para hablarles desde la fe. Hemos recopilado algunas frases y pequeños párrafos de su inmensa obra. No pretendemos ahora sintetizar su pensamiento —eso vendrá más adelante—; solamente queremos recordarlo en sus propias palabras, como testimonio de tantas veces que lo leímos y escuchamos. González Faus permanece en su palabra, y queremos agradecérselo.

Como es tradicional en esta publicación, en la sección «Maestras de resiliencia» el cómic de una maestra va de la mano de una entrevista testimonial. Las ilustraciones del cómic son de Ignasi Flores, el texto es de Pepa Torres y está dedicado a Simone Weil: filósofa, activista social, trabajadora manual, traspasada por una experiencia religiosa que la mantuvo en búsqueda. Fue testigo de la Guerra Civil española y murió en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, después de haber contribuido a la resistencia en Francia.

La entrevista, también de Pepa Torres, está dirigida a Olga Belmonte, filósofa que hace del sufrimiento y la injusticia el eje central de su pensamiento. Belmonte se inspira en Simone Weil y, en medio de tanto dolor, rescata su inquietud por la belleza: esos pequeños momentos que pueden convertirse en luces que iluminan la oscuridad del sufrimiento.

Finalmente, y porque creemos que también la ficción narrativa es un espacio privilegiado para la generación de pensamiento, damos fin a la revista con el cuento de Roser Casamayor, joven escritora del grupo de lectura de CJ. A través de la ternura imperante del relato, nos adentraremos en la promesa, en el cuidado y en la construcción colectiva de un mundo mejor. Esperamos que lo disfrutéis.

Antes de terminar, una palabra sobre esta publicación. Cuando nació, decidimos llamarla Anuario. Es una revista que se ha ido consolidando por el cuidado de sus contenidos y de su presentación estética, gracias a las ilustraciones de Marta Romay y la maquetación de Pilar Rubio. Sin embargo, no nos dimos cuenta de que el nombre podía generar confusión: muchas personas esperaban una memoria de actividades de nuestro centro. Por ello, al publicar esta cuarta edición, hemos decidido renombrarla como Mirada. El cambio es mínimo, casi imperceptible en la portada, pero expresa nuestra convicción profunda sobre lo que esta publicación ha sido y será para nosotros y nosotras: una oportunidad atenta y cuidada de analizar nuestra realidad.

Malestar bueno

Entrevista. Remedios Zafra

Testimonios de «malestar bueno»

Promesa

Artículo. Promesas rotas, futuros perdidos

Artículo. El Dios de la promesa

Fragmentos. J. I. González Faus

Maestras de resiliencia

Simone Weil

Entrevista. Olga Belmonte

Querida

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