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A través del paseo por una decena de textos, conseguimos trasladarnos al pensamiento de hace quinientos años, un momento en que las Españas de Isabel y Fernando se expandían por ultramar. Podremos comprender, leyéndolo pausadamente, cómo una empresa quizás noble, se desgrada por el afán de dinero, de poder y de protagonismo de sus actores. Se aconseja la lectura tranquila, ya que muchos de los textos, escritos en Castellano Antiguo pueden resultar un tanto farragosos.
En un primer capítulo, a través de tres cuestiones, Jesús Renau nos plantea cual es el proyecto de sociedad, y cómo afecta todo esto en la educación de los jóvenes. En un segundo capítulo se adentra en qué realidades actuales debemos potenciar sin duda alguna. De qué manera es bueno que lo fomentemos en nuestra sociedad, para finalizar con la cuestión de qué es lo que nos deja perplejos y que deberíamos discernir.
En los últimos años, palabras como fundamentalismo, integrismo o tolerancia, han adquirido una actualidad tal que las oímos en boca de periodistas, políticos, personalidades religiosas... Y ello, si bien delata que la tolerancia como valor ha llegado a calar hondo en el hombre democrático, también muestra que está amenazada por múltiples peligros. ¿Por qué ha estado tantas veces el fundamentalismo ligado al hecho religioso? ¿Son un matrimonio inseparable? ¿Por qué hemos de ser tolerantes? ¿Por qué hemos de ceder ante posturas contrarias a las nuestras especialmente cuando estamos convencidos de la verdad de nuestra posición? El presente Cuaderno pretende abordar estas preguntas, estudiar los otros tipos de integrismo, junto con sus causas, y proponer caminos de solución y de esperanza frente a los radicalismos.
Este cuaderno presenta una mirada exhaustiva al mundo del islam. Desde sus raíces y evolución, hasta una actualidad en la que las relaciones con occidente, el papel de las mujeres y el orden internacional marcan una agenda que no carece de conflictos. Con más de 1000 millones de musulmanes, probablemente el próximo siglo llegará a ser la religión con más número de fieles teniendo en cuenta el crecimiento actual. Nuestra prosperidad económica y nuestra estabilidad social dependen en gran parte de que seamos capaces de establecer una buena relación con nuestros amigos musulmanes. Urge abrir una vía de diálogo que nos encamine por la senda de la convivencia y de la comprensión.
No están lejanos todavía los años en los que entre los católicos se creía que extra Ecclesiam nulla salus (fuera de la Iglesia, no hay ninguna salvación), sin dejarnos interpelar demasiado por el hecho de que las Iglesias Protestantes y Ortodoxas consideraran que fuéramos nosotros los extraviados. Un “nosotros” incuestionado e incuestionable, opuesto a unos “otros” siempre despreciables –o amenazantes–. Había –y todavía hay– mucho de instinto tribal en esta actitud. Una catolicidad (del griego “kata holón”, que significa “según el todo”, “según la plenitud”) realmente problemática, ya que quedaba limitada no sólo a los confines de la religión cristiana, sino tan sólo a una de sus posibles interpretaciones, y se vivía sin problema alguno esta inmensa exclusión, esta contradicción con su misma denominación. Este cuaderno intenta ilustrar lo que han sido los problemas del instinto tribal, cuyo sentimiento de pertenencia a un grupo tiende a ser excluyente de los demás, y la búsqueda hacia una progresiva ampliación del horizonte de fraternidad mundial. El diálogo interreligioso –como todo otro diálogo– es fundamental porque es una actitud teologal, es decir, es camino de participación en ese modo de ser de Dios: Apertura sin límite, Éxtasis continuo, un permanente perderse de sí mismo en el otro, un vaciarse de sí para posibilitar la existencia de los demás.
A finales de Octubre del 2011 nuestro Planeta se encuentra en una situación compleja y delicada tras los atentados del 11S. Islam y Occidente están viviendo unos momentos tensos en los que no se sabe qué ocurrirá. ¿Fundamentalismo contra Democracia? Este Cuaderno se propone analizar un poco estas dos culturas en conflicto, con especial atención a la nuestra, dado que está escrito por occidentales y preferentemente para occidentales. No sabemos cómo evolucionará el conflicto. Y es probable que, cuando aparezca este Cuaderno, hayan ocurrido cosas que en estos momentos no eran previsibles. Por eso hemos de limitarnos a hablar de las causas históricas que lo han provocado. Ojalá esa mirada a las causas aporte también elementos de solución. Por necesidades informativas, no obstante, comenzaremos con una rápida información sobre el Islam como religión.
La intención de este cuaderno es reflexionar sobre hasta qué punto los valores fundamentales de la condición humana siguen transmitiéndose a través de nuevas mitologías, aunque varíen los argumentos y los nombres de los personajes. Y como el cine se ha convertido en el difusor más importante de mitologías que transmiten los códigos de comportamiento de nuestra cultura, nos centraremos en este medio. Más particularmente analizaremos cuatro grandes superproducciones: El Señor de los Anillos, Harry Potter, La Guerra de las Galaxias y Matrix. No las hemos elegido por su calidad cinematográfica -que aunque espectacular, podría ser discutible-, sino porque han sabido llegar al gran público y están configurando el imaginario de las nuevas generaciones.
En estas páginas el autor intenta solamente ofrecer datos para la reflexión, aunque se declara que lo hace desde una posición claramente favorable a la laicidad. Una sociedad laica es una sociedad regida por el pueblo, y no por otros poderes. ¿Cuáles son las consecuencias de una sociedad laica? ¿Qué problemas aparecen en dicha sociedad? Todas estas preguntas y otras se podrán ir desgranando en este Cuaderno, para concluir con una afirmación: sin una transformación de todos, será imposible hacer de nuestro país una sociedad verdaderamente laica.
¿Cuáles son las condiciones éticas y cuáles son los actores que pueden articular un liderazgo político global para que sea posible considerarlo un liderazgo digno de la humanidad, que cumpla con los principios de justicia política, económica y cultural, y que esté a la altura de los Derechos Humanos?Esta pregunta es la clave que este cuaderno intentará analizar a lo largo de sus páginas.
Desde hace años, se ha ido instalando en la conciencia de nuestra sociedad la percepción de una profunda crisis en la Iglesia católica. Para unos, estamos ya en la agonía del cristianismo. Para otros, se trata de lo que ha ido calificándose como involución, “invierno eclesial” (K. Rahner), “retorno a los bastiones”1, golpe de estado de los llamados “teocons” o, con la castiza expresión teresiana: “tiempos recios”.