Únete
Date de alta para estar informado de las últimas novedades de Cristianisme i Justícia.
En noviembre de 2023, un grupo de familias del barrio barcelonés del Poblenou quisieron responder al malestar que generaba un consenso social enquistado: la idea de que el paso a secundaria era el momento establecido para dar un teléfono inteligente a sus hijos e hijas. El movimiento tuvo más impacto de lo esperado y miles de familias de todo el Estado se unieron. Una de las personas que más activamente ha participado y participa en este movimiento, Xavier Casanovas, nos explica aquí de manera breve y clara las razones que los han llevado a exigir la necesidad de devolver la tecnología al lugar que le corresponde antes de que no sea demasiado tarde.
Desde sus orígenes, la espiritualidad ignaciana ha sido una fuente de iluminación y sentido para los educadores. El cuaderno que ahora se publica en la colección EIDES, va en la línea de “aplicar” los Ejercicios a la tarea cotidiana de los educadores y educadoras y a cómo viven esa tarea. Labor que no siempre es fácil, incluso cuando se vive como una auténtica vocación vital.” (Del prólogo de Darío Mollá)
Este texto reflexiona sobre las implicaciones que tiene la aplicación del “magis” ignaciano y los criterios de “calidad evangélica” a la estructura de un centro educativo. Como afecta a su finalidad última, a su funcionamiento, al tipo de relaciones que se dan en el seno de la comunidad educativa y de esta con su entorno... En definitiva, se trata de preguntarse, en clave de “magis”, no tanto por el «qué hace» una institución educativa, sino, sobre todo, por «el qué y cómo es».
Si otro mundo es posible, nos hacen falta herramientas que lo hagan posible y la educación, sin duda alguna, es la principal. Con esta inquietud, un grupo de personas vinculadas al mundo educativo y a Cristianisme i Justícia reflexionan sobre como ofrecer, en medio de una situación de crisis y desencanto, una palabra que sea a su vez denuncia y anuncio. Desarrollan sus actividades profesionales en escuelas muy diversas, situadas en pueblos, barrios y ciudades de Cataluña… pero a todas les une lo mismo: un gran amor por su trabajo, por los alumnos y por el sueño de forjar una educación diferente para un mundo diferente.
Los autores nos trasladan en este Papel su preocupación sobre el impacto que está teniendo la crisis en los niños y niñas de nuestro país. Su tesis es clara: la coyuntura desfavorable en la que viven nuestros niños no es sólo una cuestión económica sino que se trata de una situación social de urgencia que afecta al presente, pero que hipotecará el futuro de varias generaciones.
Este cuaderno recoge la conferencia que el autor pronunció en Sucre (Bolivia), en abril de 1986 en un encuentro de delegados provinciales jesuitas de América Latina. Aunque el trabajo estaba dirigido a un público jesuita y utilizando documentación de la Compañía, creemos también que solamente con cambios mínimos es aplicable a otras situaciones. Preguntarse sobre la posibilidad de que la institución educativa eduque en fe y justicia, debería ser el meollo de los idearios, equivale a preguntarse si es posible vivir el Evangelio en este mundo, si es posible hacer presente el Reino, precisamente en los dominios del príncipe de este mundo, que opera en la injusticia. Gabriel Codina, jesuita catalán nacido el 1938, trabajaba en Bolivia desde 1954. Estuvo vinculado desde siempre al mundo de la educación como docente y director de escuelas. Participó en el encuentro como delegado provincial de Educación.Descárgate el cuaderno aquí
Durante todo un curso, un grupo de reflexión ha estado tratando sobre los irrenunciables utópicos del mundo de la educación en el momento actual. Ha sido un trabajo muy laborioso y apasionante. Partíamos de una documentación analizada previamente por cada uno de los componentes del grupo, y que servía de guión para una conversación. Una serie de preguntas nos orientaban el camino:¿Tenemos los educadores unos irrenunciables utópicos? ¿Es todo tan relativo? Ofrecemos los resultados provisionales de nuestros debates; y si decimos provisionales es porque tenemos la convicción de que son modificables. No entendemos las utopías como algo dogmático; al contrario, las entendemos como una realidad que nace de la persona y de la colectividad, que intenta modificar, cambiar, revolucionar las situaciones ancladas en la inercia. Es posible mejorar. Es deseable y urgente.